¿Qué son?

La política regional y de cohesión de la Unión Europea tiene como finalidad favorecer el crecimiento económico de las regiones que la componen, reduciendo sus desequilibrios económicos y sociales, así como las disparidades existentes entre ellas en relación a los niveles de desarrollo. Sus objetivos coinciden en su conjunto  con las prioridades que se fija la Unión Europea en favor del crecimiento y el empleo, y sus acciones deben contribuir a los objetivos de la Estrategia Europea 2020 para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador. Se articula en torno a tres categorías de regiones, según su nivel de desarrollo: regiones menos desarrolladas, regiones de transición y regiones más desarrolladas (ver mapa).

Para ello cuenta con una serie de instrumentos, siendo los Fondos Estructurales  los principales recursos financieros de la política regional, constituidos por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y el Fondo Social Europeo (FSE). El primero de ellos, el FEDER, apoyará el desarrollo regional y local mediante la cofinanciación de inversiones en I+D e innovación; cambio climático y medioambiente; apoyo empresarial a las pymes; telecomunicaciones, energía e infraestructuras de transportes; infraestructuras de salud, educación y sociales, y desarrollo sostenible. El segundo de ellos, el FSE está destinado a mejorar las oportunidades de empleo y su calidad, promover la movilidad geográfica y profesional de los trabajadores,  propiciar un elevado nivel de educación y formación, así como el  aprendizaje permanente, fomentar la igualdad de género, la igualdad de oportunidades y la no discriminación, el apoyo a las políticas activas de inclusión  social y de lucha contra la pobreza.